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Supongo que todo el que se encuentre en mi misma situación, en búsqueda súper activa de empleo, se habrá hecho esta pregunta más de una vez después de apuntarse a una oferta: ¿y si me llaman? Puede parecer una contradicción sentir ese pánico escénico a la – por otra parte – ansiada entrevista de trabajo pero creo que no es un sentimiento tan extraño.

ysimellaman
Durante la labor diaria de rastrear los distintos portales y aplicaciones de empleo a las que estamos suscritos la mayoría, leer las ofertas que nos llegan directamente a nuestra bandeja de entrada o seguir los enlaces que hemos recibido por diferentes vías (amigos o conocidos, Linkedin, blogs, etc…) puede suceder que más de una vez nos topemos con “EL ANUNCIO”, aquel que parece que nos está describiendo a cada uno de nosotros, que casi lo único que le falta es llevar por título “Oferta de empleo para Gloria”…hasta que…llegamos al segundo párrafo o a la quinta línea dependiendo de la mayor o menor descripción del puesto en cuestión. Entonces empezamos a tener serias dudas que nos corroen, nos hacen dudar de nosotros mismos, de nuestras capacidades y de nuestra valía.

Nos  plantearemos si será mejor no enviar nuestra candidatura “no vaya a ser que nos llamen” y esos detalles descritos en la oferta, y que no llegamos a cumplir exactamente, queden de manifiesto ante el entrevistador.

Y es que lo que personalmente me suelo preguntar al leer muchas de las ofertas de trabajo que encuentro es” ¿Cómo va a estar desempleada una persona como la que describen en el anuncio? ¡Si es el trabajador perfecto! ¡Lo tiene todo! Si alguien que responde a esta descripción no tiene un trabajo, cómo lo voy a conseguir yo que sólo tengo un máster y medio, una licenciatura, me manejo en inglés, tengo más de diez años de experiencia y ¡hasta me sale bien la tortilla de patatas!”.

Imagino que por regla general las ofertas de empleo recogen una descripción “al alza” del candidato buscado. Ser más exigentes a la hora de describir las funciones que supondrá el puesto, así como la experiencia y conocimientos necesarios para desempeñarlo, permite recibir candidaturas más cualificadas y no perder el tiempo en atender a personas que no cumplen lo requerido; eso es evidente. Si la oferta que lees te atrae, te motiva y consideras que estás preparado para desempeñar ese puesto, aun teniendo que perfeccionar alguno de tus conocimientos, no debes dudarlo: inscríbete. Eso sí, hay que estar preparado porque quizás te llamen a ti y llegué el momento de dar la cara y defender tu  curriculum.

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